Y empiezan los ensayos.
Cuando trabajas en el filo, cualquier ensayo, sobre todo los primeros, puede convertirse en algo duro. Confiar en la directora con ojos cerrados e intentar dejarte llevar es una condición indispensable para salir adelante.
Y más cuando lo que estás trabajando es material sensible, poco tangible como el que nos ocupa.
Imagino que se podría definir este proyecto como un drama psicológico, en el que nada es lo que parece, pero que la base es el sentimiento humano. Nos movemos en eso que pasa dentro de la cabeza de alguien cuando duda, cuando no sabe qué camino coger, y más aún, cuando escogido el camino, uno tiene la absoluta certeza de que se ha equivocado. Pero ya está hecho. Y en algunos casos rectificar no es una opción, porque no todos estamos programados para dar marcha atrás, reconocer los errores, disculparse si es necesario y desandar el camino errado para rehacerlo por la senda correcta.
¿Qué pasa cuando somos prisioneros de una parte de nosotros, implacable y soberbia que se niega a aceptar los errores cometidos, y más a ún, se niega a aceptar la ayuda externa para resolverlos?
El peor contrincante para negociar una estrategia es uno mismo. Y el campo de batalla más cruento es el de nuestra conciencia, donde no hay piedad ni misericordia, donde no existe perdón en la mayoría de los casos. Y esa lucha es la que nos lleva a la duda. La duda que nos revierte directamente a Hamlet.
Hola, Miquel i Maria!
ResponderEliminarNomés em poso en contacte per compartir amb vosaltres també el meu blog.
http://unboscdecames.wordpress.com/
Com que l'he fet amb això del wordpress, no sé com entrar-lo al meu perfil de blogger (!?) i tampoc sé massa com funciona tot això, de moment us ho dic a través d'aquest comentari. Una abraçada i ànims!